La nueva guía de la Comisión Europea recoge lecciones de los sistemas de patrimonio agrícola

Roma – Mientras la Comisión Europea insta a los países a mejorar la planificación y asignación del espacio y del agua para la acuicultura, el programa de la FAO sobre los Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM) ya ofrece ejemplos comprobados y basados en la comunidad. Estos sistemas agrícolas, moldeados durante generaciones, demuestran que la producción de alimentos puede ir de la mano con la biodiversidad, la identidad cultural y paisajes resilientes.
Un nuevo documento elaborado por el Mecanismo de Asistencia para la Acuicultura de la UE (EU AAM), titulado Acceso al espacio y al agua para la acuicultura continental y terrestre, identifica buenas prácticas y ofrece a las autoridades de los Estados miembros y responsables políticos posibles soluciones a desafíos clave. Entre ellos figuran la calidad y disponibilidad del agua, la conservación de hábitats, la reutilización de infraestructuras, la sensibilización y el desarrollo de sistemas acuícolas cerrados y semicerrados.
Muchas de estas prácticas ya se aplican en el sistema de cría de carpas mediante estanques de la región de Waldviertel, en Baja Austria, designado en 2024 como Sistema Importante del Patrimonio Agrícola Mundial. Con una historia de 900 años, este sistema utiliza estanques artificiales para producir carpas de alta calidad, manteniendo al mismo tiempo el equilibrio ecológico y apoyando la biodiversidad. Combina una acuicultura de baja intensidad con la conservación del agua, el control de inundaciones y el desarrollo económico local.
Los estanques sirven de hábitat para aves, insectos y vida acuática; regulan los flujos de agua y capturan carbono; y contribuyen a preservar conocimientos locales transmitidos de generación en generación. El sistema también fomenta la innovación mediante el agroturismo y la producción de bienes con valor agregado, como accesorios de cuero de carpa, generando ingresos estables para las comunidades locales.
Al identificar y designar estos sistemas, el programa SIPAM aporta visibilidad y credibilidad a los conocimientos rurales. Apoya a los países en la construcción de una gobernanza más inclusiva, el fortalecimiento del desarrollo territorial y la revitalización de prácticas agrícolas que respetan tanto a las personas como a los ecosistemas.
Los estanques de carpas de Austria demuestran que la acuicultura sostenible no necesita empezar de cero: puede tener raíces históricas, basarse en la sabiduría tradicional y ampliarse con el apoyo de políticas públicas.
El patrimonio agrícola en Europa
En esta región, se han designado hasta ahora 11 sistemas de patrimonio agrícola en 5 países. Estos sistemas reflejan la rica diversidad de paisajes, culturas y conocimientos de Europa, demostrando cómo las comunidades han respondido a sus entornos locales mediante prácticas agrícolas resilientes, conservación de la biodiversidad, innovación, desarrollo rural y turismo sostenible.
Lee el artículo completo aquí.
